Os animamos a que lo pongáis en práctica, también en casa, las técnicas para gestionar el enfado, seguro que os gustará. Para ello os recomiendamos el libro “Tranquilos y atentos como una rana” de
Eline Snel.
En él podéis encontrar un CD con ejercicios sencillos para
poner en práctica junto con vuestros hijos.
El autocontrol
es una capacidad que se va desarrollando poco a poco conforme se va avanzando
en madurez. Pasamos, cuando somos bebés, de tener cero autocontrol, a ir
paulatinamente siendo más capaces de parar y pensar antes de actuar. Esta
evolución tiene que ver, por supuesto, con el desarrollo neurológico, pero
también contribuye a ello el aprendizaje que desde edades tempranas se puede ir
adquiriendo (con ayuda de personas adultas y a través del aprendizaje vicario).
En primer lugar vemos estevideo para conocer los efectos de la ira sobre nuestro organismo:
En la canción infantil “Me tranquilizo”
se resumen algunos de los elementos más importantes a tener en cuenta y llevar
a la práctica para que nos podamos tranquilizar cuando algo nos enfada:
La canción
propuesta para la actividad permitirá al alumnado de primer tramo recordar, de forma sencilla,
cuáles son los principales elementos a tener en cuenta para calmarnos cuando
estamos en medio de un enfado.
DESARROLLO:
1ª
Fase: Vamos a cantar
La
actividad comienza escuchando la canción propuesta varias veces, con el
objetivo de que se vayan quedando con el ritmo y la letra, sobre todo la parte
del estribillo, cuando cuentan de 0-10 y lo hacen muy bajito.
Se
recomienda que, ya desde el principio, se haga espacio en el aula, se aparten
mesas y sillas, y se coloque el alumnado en un círculo. Mientras se oye la
canción irán avanzando en él, como si estuvieran bailando la “conga”, pero
cuando se escuche el estribillo se pararán, mirarán hacia el centro del
círculo, y repetirán cantando “y cuando me enfado, 1, 2, 3….” con el énfasis de
bajar el volumen tal y como se hace en la canción. Mientras van diciendo los
números, van mostrando dedos de las manos, hasta que se vean los 10. Cuando
termina el estribillo, siguen con el movimiento circular con la música de
fondo. En esta fase no se incorporarán más gestos, esto se hará en la siguiente.
Fase
2ª: La cosa se complica
Lo
que se pretende con la coreografía de la canción es que para el alumnado
resulte mucho más sencillo retener los contenidos de la letra que no dejan de
ser recomendaciones interesantes para el control de los impulsos. Para ello,
incorporamos gestos poco a poco a cada reproducción, de forma que se vaya
completando la canción hasta el final.
Algunas
sugerencias de gestos a incorporar a la canción:
•
Respiro más deprisa… (sacan la lengua y se dan palmaditas en el pecho con una
mano, como si tuvieran mucho cansancio, mientras siguen avanzando en el
círculo)
•
Respiro más despacio… (ponen cara de alivio y las palmaditas en el pecho son
más suaves, avanzando en el círculo)
•
Hablo más deprisa… (hacemos con las dos manos el gesto de bla, bla, bla,
oponiendo el pulgar a los otros cuatro dedos y haciéndolo por todos lados,
hacia la persona que tenemos cerca, hacia el techo…)
•
Hablo más despacio (mismo gesto, pero más lento y ordenado, y sólo con una mano
en una sola dirección)
•
Ando muy deprisa… (el círculo se mueve prácticamente corriendo)
•
Ando más despacio…(el movimiento del círculo es más lento incluso que al
principio)
•
Me duele la cabeza… (se sujetan la cabeza con las dos manos y la mueven de un
lado a otro con cara de dolor)
•
Se me va pasando… (se quitan las manos de la cara, sonríen y siguen andando)
•
Pierdo los papeles… (gesticulan con los brazos como si estuvieran enfadadísimos
y enfadadísimas)
•
Los voy encontrando… (van andando de forma normal)
•
Salen mal las cosas… (hacen el gesto de llorar frotándose los ojos y con cara
de enfado)
•
Mejora el resultado… (aplauden varias veces mientras sonríen)
Fase
3ª: Ahora… ¡a practicar!
Terminamos
la sesión planteando situaciones donde los niños y las niñas pueden aplicar lo
aprendido en la canción:
•
“¿Qué tenemos que hacer si nos enfadamos con alguien porque no nos deja
jugar y nos entran muchas ganas de insultarle o pegarle?”
•
“¿Qué tenemos que hacer si nos enfadamos con mamá o con papá en el parque
porque no nos dejan quedarnos un rato más y nos entran ganas de gritar?”
•
“¿Qué hemos aprendido que hay que hacer si, al enfadarnos, empezamos a tirar
cosas?”
•
“¿Qué cosas os acordáis que podemos hacer para intentar calmarnos cuando
estamos enfadados y enfadadas?”
Este trimestre vamos a poner en marcha la propuesta de círculo de amigos en sexto de primaria. Os dejamos un resumen de la información en la que está basada:
Para seleccionar al círculo de amigos, hemos elaborado una serie de propuestas para el aula y discutir con el alumnado sobre la empatía, valor fundamental de esta metodología:
Todos tenemos miedo. Eso es una realidad. Pero la diferencia está en cómo los manejamos, si nos enfrentamos a ellos o si por el contrario, permitimos que nos dominen.
Esta semana vamos a llevar a cabo a través de los materiales de la Fundación Botín y del programa Educación Responsable, una actividad relacionada con ellos.
La curiosidad
es una de las motivaciones más potentes para la adquisición de información en
los niños. En ocasiones, la precaución o el miedo son superados por la
arrolladora fuerza del afán por descubrir y la posibilidad de experimentar
nuevas emociones, resintiéndose la contención y el autocontrol.
DESARROLLO:
Fase 1ª
El maestro introduce el audiovisual
comentando con los alumnos que tener miedo es algo que no sólo les sucede a los
niños pequeños. Todos, incluidos los adultos, pasamos miedo de vez en cuando.
Se especificará que lo importante es saber qué hacer cuando una situación nos
causa temor.
A continuación se formulan preguntas para facilitar la comprensión del mensaje:
• Dos niños entran en el jardín de una casa
vacía, ¿por qué?; ¿qué ven a través del ventanuco?; ¿les da miedo?; ¿qué hacen?
• Si estuvieras en su lugar ¿te atreverías a entrar en el
jardín?; ¿y si fuese de noche?; ¿qué harías si vieses una sombra?; ¿se lo
contarías a alguien?
Fase 2ª
Se desarrolla una dinámica con la
técnica del Foro, iniciándose con el siguiente comentario:
“A veces resulta agradable pasar un poco
de miedo, como en algunas atracciones de feria, o cuando alguien nos cuenta una
historia sobre cosas que nos asustan, como fantasmas, criminales, muertos o
monstruos. Jugar a pasar miedo es bueno;
lo malo es hacer cosas arriesgadas para pasar miedo”
Preguntas para el desarrollo del Foro:
• ¿Pensáis que hicieron bien al entrar sin
permiso en el jardín?
• ¿Qué hubiese pasado si un adulto les ve?
• ¿En qué sitios no entraríais o qué cosas
no haríais “por lo que pudiera pasar”?; ¿por qué?
Por medio de preguntas-caso el
educador ayuda a los alumnos a que afloren recursos y formas de reaccionar
adecuadas ante diferentes situaciones relacionadas con el miedo.
[Se puede dividir el grupo-clase en subgrupos de cuatro
niños]
1. “Si duermes en la misma habitación
que tu hermano pequeño y una noche te dice que ha visto abrirse el armario y
que algo se movía ¿qué le dices?; ¿le metes un poco más de miedo para ver qué
hace?; ¿te ríes de él?; ¿enciendes la luz y le tranquilizas?. Explica por qué,
y si te ha pasado algo parecido”.
2. “Si para gastarte <una
broma> unos chicos mayores te dejan encerrado en los lavabos del colegio
¿qué haces?; ¿te entraría miedo?; ¿qué harías si pasa el tiempo y no viene
nadie?”
Fase 3ª
Dale un susto al miedo. Aprende a combatirlos dibujando tu propio miedo. Invita al alumnado a identificar y contar cuál es su miedo. Anímales a enfrentarlo y relativizarlo haciendo su dibujo.
Os dejamos algunos de los miedos reflejados por el alumnado:
Mientras realizan la actividad del dibujo, pueden escuchar la canción escrita e interpretada por Raúl Liarte sobre el MIEDO: Raúl Liarte - Miedo (35).mp3
Fase 4ª
Leemos la siguiente historia:
En la antiguedad un gran maestro sabio visito un templo en
el que le estaba esperando un joven monje que lo iba a guiar por el camino, en
el interior de aquel enorme y frío templo había tres perros que los
custodiaban, aunque se encontraban encadenados a un poste, la imagen de esos
perros negros ladrando con furia con esos dientes afilados y con su mirada fija
en ellos hizo que el sabio se preocupara y con cierto miedo le pregunto al
joven si era seguro pasar por ahí, el joven monje confiado por la resistencia
de las cadenas dijo que si y en uno de los fuertes embates que dieron los
perros rabiosos, el poste que sujetaba las cadenas se rompió y quedaron libres,
en cuestión de segundos los tres perros rabiosos con los ojos inyectados en
sangre corrían a gran velocidad hacia los dos visitantes indeseados, el miedo
dejo blanco al joven, se había quedado totalmente paralizado.
Cuando
el maestro vio que los perros se dirigían con rabia hacia él, en vez de huir o
quedarse paralizado por el miedo hizo algo muy curioso, miro a los perros a los
ojos y se puso a correr directamente hacía ellos, imagina el escenario, 3
perros rabiosos corriendo hacia el sabio y este corriendo con todas sus fuerzas
hacia los perros, entonces, ocurrió algo interesante, los perros que nunca
habían visto algo parecido, al ver a ese hombre corriendo hacia ellos se
pusieron a huir, se fueron y no atacaron a los 2 visitantes, el sabio volvió
con el muchacho, le sonrió amistosamente y le dijo, siempre corre hacia tus
miedos.
La
enseñanza de estas historias es clara, afronta tus miedos porque cuando lo hagas
seguramente se desvanecerán, en definitiva la mejor forma de actuar ante la
mayoría de miedos que nos acechan hoy en día es afrontarlos con decisión, ¿Y tú
a que le tienes miedo?, sea lo que sea afróntalo y como en la historia, si vas
hacia ellos con decisión te dejarán en paz, puede que no desaparezcan del todo
pero al menos no te impedirán conseguir lo que quieres si actúas a pesar de
ellos.
Fase 5ª
Apoya la anterior historia con el siguiente video: